sábado, 20 de octubre de 2018

Necesidades de un colectivo muy vulnerable.

Voy intentar, desde aquí, aportar algunos aspectos cualitativos que me resultan interesantes de una parte de nuestra población; aquella que vive en hogares tutelados por presentar problemas de salud mental, y por carecer de un hogar  propio o familiar como el del resto de las personas. Me basaré en mi historia de recuperación como persona que ha tenido sufrimiento psíquico, y en mi experiencia como inquilino en piso tutelado durante unos dos años. No obstante, antes introduciré algunas consideraciones importantes.

Existe de manera generalizada un desconocimiento profundo sobre la locura. ¿Por qué este desconocimiento? Porque el valor que se le ha dado a la descompensación neuroquímica como causa de los problemas mentales ha trascendido al resto de causas. Explicar el sufrimiento psíquico desde el desequilibrio químico conlleva como solución primera el tratamiento farmacológico, desconsiderándose la causa psicosocial, aunque se apliquen tratamientos psicosociales, y el conocimiento sobre la mente que sufre como principal medida de orientación profesional.

Me atrevo a decir, además, que esto que os acabo de contar termina provocando un alto grado de cronicidad entre la población loca, ya que no suelen funcionar los fármacos en pequeñas dosis por sí solos, o acompañados de un tratamiento psicosocial soslayando lo psicosocial como causa. Las altas dosis de estas sustancias merman las capacidades de las personas que sufren psíquicamente y que, además, se han podido abandonar a sí mismas dadas sus circunstancias psicosociales, haciendo nula la esperanza por parte de todos los profesionales por recuperarlas. Tengo que decir que desde mi experiencia en primera persona, lo que los profesionales consideran, con frecuente ocasión estabilidad, para mí es convalecencia por el sufrimiento que se da.

Considerar lo psicosocial como causa nos permitiría centrarnos en ofrecer a las personas que sufren psíquicamente lo que realmente necesitan, pues el tratamiento psicosocial sin tener en cuenta la causa psicosocial baraja una serie de posibilidades que no son la solución misma, sino solo aproximaciones, imposibilitando el rescate de las personas que sufren.

No es, para mí, práctico trabajar el sufrimiento psíquico teniendo como eje la consideración del desequilibrio neuroquímico. Tengo que decir que insisto en las causas psicosociales porque he basado mi recuperación en esta consideración con éxito. Los fármacos me han servido, pero de haber continuado en altas dosis con estos hubieran imposibilitado mi recuperación dado sus potentes y limitantes efectos secundarios. 

Pasemos ahora a la reconstrucción de algunos aspectos cualitativos de los inquilinos de los pisos tutelados. Debemos tener en cuenta que el tratamiento para abordar el sufrimiento psíquico de estos ha sido basado en la consideración del desequilibrio neuroquímico como causa de dicho sufrimiento.

El hecho de que estas personas estén en desigualdad de condiciones con respecto al resto, y sin tener en cuenta sus problemas mentales, condiciona ya de por sí la imagen que puedan tener de sí mismas, máxime cuando difícilmente puedan salir de esa situación. Si a esto le unimos que generalmente están sobremedicadas y convencidas de que tienen una enfermedad mental, esta imagen se deteriora aún más, porque estas cuestiones las distancian más del resto.

Esta distancia, podríamos decir abismal con el resto, tiene profundas consecuencias en la dignidad de estas personas. Es lógico creer que estas, cuando se piensan a sí mismas y convierten esos pensamientos en deseos de ser y de tener algo mejor de lo que tienen, intensifican su sensación de frustración y su dignidad se tambalea aún más.

Ese desconocimiento profundo sobre la locura antes mencionado, que parte de los profesionales de la salud mental y termina en el resto de la sociedad, es otro factor de distanciamiento entre estas personas y el resto, ya que impide comprender sus verdaderas necesidades.

Este distanciamiento dado por estos distintos factores amplifican la disfunción social de estas personas. No obstante, me parece que queda reflejada también la incapacidad de la sociedad de conectar con estas personas, por lo que dicha disfunción se encuentra en ambas partes con respecto a ellas mismas.

Para terminar voy a resumir lo que he dicho de la siguiente manera: el desconocimiento - también la falta de recursos destinados - lleva a no poder ofrecer a estas personas, que están en condiciones de desigualdad, lo que necesitan. Estas condiciones de desigualdad llevan a esta parte de nuestra población a distanciarse del resto, lo cual termina incidiendo en su dignidad como personas. Esta falta de dignidad genera sufrimiento y un comportamiento desmedido.











7 comentarios:

  1. Completamente de acuerdo, Rodolfo. Aunque en mi opinión analizar la "locura" es una locura. Causas psicosociales, la cultura de la cambiante sociedad en la que vivimos, condiciones (y visiones) económicas y todo eso en un cuerpo humano con funcionamiento y estructura biológica. Sin añadir lo que muchas/os conocen espiritualidad. Me encanta lo que has dicho que con sobredicacion es difícil la recuperación. Saludos!

    ResponderEliminar
  2. A mi me gusta pensar, y lo pienso en base a las limitaciones de la propia ciencia, que la biologia no determina realmente nada, aunque pueda influir. Es decir, el color de los ojos mismos no esta determinada por ña genetica, aunque influya, sino por las condiciones ambientales. Del mismo modo creo que la biologia no determina el constructo enfermedad mental, porque tengo experiencia en locura, hay cientificos que no creen en esa posibilidad y, a parte, no es practico pensar asi. Creo que la biologia es un punto de partida que es tan mitico como el dado por un dios, es decir, te lo puedes creer o no, pero no hay pruebas. Me gusta pensar que es el propio ser humano el que tiene las riendas de su vida. Gracias por comentar.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. OK! Es cierto que mi visión de la vida es muy "biologicista'. Pero, dejando de lado la existencia de algo parecido al alma, creo que el ser humano es otro animal y que las diferencias con estos son más cuantitativas que cualitativas. Un abrazo y espero tener la posibilidad de mantener este debate en otra ocasión.

      Eliminar
    2. Muy bien, entiendo que tu vision del ser humano es desde la perspectiva de la ciencia, es decir, ser humano como objeto, pero para eso esta la filosofia del ser humano, para entender que a parte de esa comprension como objeto, tambien hay que hacerla como sujeto que es. En la medida en que somos conscientes elegimos nuestros actos en base a unos valores. El cientifico tambien se comporta asi, es decir, es consciente, valora y actua, por eso la filosofia esta tambien para cuestionar la labor cientifica, aunque no a la manera cientifica, es decir, observando hechos, pero si haciendo juicio de valor sobre aquellos paradigmas en base a unos valores o etica. No se si me he ido lejos, pero me apetecia explicarte. Claro, aqui estoy cuando quieras.

      Eliminar
    3. Si, por supuesto que no niego la importancia de la filosofía tanto para llegar a donde el método y el conocimiento científico no llega todavía y para plantearse como se aplican estos. Del mismo modo, a día de hoy, no se puede explorar la persona, el juicio moral o el sentido de la vida dejando de lado el conocimiento de la neurociencia, genética o la etología, por decir algunos.
      La genética, y la epigenética, regula también la expresión de los genes según el medio.
      Hasta una bacteria es un sujeto.
      Te invito a que conozcas este corto documental sobre un famoso experimento en etologia. Invita a la reflexión:
      https://youtu.be/c1QNbR1A1ME

      Eliminar
    4. Por otro lado, en mi opinión, a día de hoy y en lo que concierne a la cuestión de la salud mental, el conocimiento que se tiene es muy burdo y los tratamientos farmacológicos también. En la práctica se limitan a atontar. Quizás dentro de cien años la neurología avance suficiente como para poder "recablear" las conexiones neuronales con nanoparticulas, que se yo. Pero mientras tanto sigamos el camino de las relaciones humanas, las mejoras de las condiciones económicas o el parar la discriminación como indicas en este interesante post.
      Saludos!! Me encanta hablar de estas cosas y sobre todo me encanta contrastar opiniones e ideas con quiénes difiero, me enriquecen.

      Eliminar
    5. Interesante el video. No estoy de acuerdo en algunas cosas. Se sabe mucho sobre valores, sobre la mente, las causas psicosociales de los trastornos y sobre el ser humano como sujeto (no objeto) lo que es menester es que los profesionales de la salud mental se pongan las pilas en estos conocimientos porque tratan con seres humanos. Los desajustes que vivimos a causa de nuestras experiencias vitales terminan convirtiéndose en problemas neurológicos, eso es verdad, pero ¿no es más humanista trabajar las consecuencias de esos desajustes satisfaciendo las necesidades de las personas que no arreglando neuronas? de manera negativa sería el mundo al revés como está ocurriendo en la actualidad. Creo que si este científico hubiera preguntado a un filosofo o a algun humanista cual es su consideración sobre un paraiso terrenal, probablemente no hubiera considerado ese paraiso al modo en como lo ha considerado el científico, por lo que el modelo cientifico o paradigma del que parte quedaria justificadamente cuestionado. El paraiso terrenal, bajo mi punto de vista no puede ser paraiso si el ser humano no lo ha creado, porque de otra forma se encontraria en un lugar para el extraño, por muy amable que fuera en todos los sentidos. Te sigo agradeciendo tus comentarios porque me hacen pensar. Gracias.

      Eliminar